"Trabajador incansable, Travascio se dedicó con espíritu ecléctico y multiplicidad de inquietudes a la pintura, grabado cerámica, tallado de madera,escenografía, caricatura, artes decorativas y también docencia artística" Lic. Ana María Altamirano


"RENACIMIENTO DE UN ARTISTA INTEGRAL
La realización del presente blog, realizado por Emilio Travascio sobre la obra de su abuelo, el gran artista platense Adolfo Travascio, es un paso adelante, un capítulo más, en el necesario y vigoroso rescate de la memoria que los argentinos estamos realizando de la obra de muchos de nuestros creadores del pasado. Son aun ingentes los caminos por desandar y las historias por construir y reconstruir, que no podemos menos que sentirnos congratulados con este tipo de iniciativas, realizadas además concienzudamente, con orden y buen gusto.
Y más aun, claro está, cuando se trata de un artista de la talla de Travascio, un creador integral en el más amplio sentido de la palabra, un artista de su época, que, como varios de sus congéneres, supo ser un moderno enraizado, copartícipe de una vanguardia con tradición.
El propio recorrido por los apartados que nos propone Emilio habla a las claras de la versatilidad de Travascio, iniciando por sus creaciones en el campo de las artes decorativas de cuño indigenista, de esa relectura de lo prehispánico en clave contemporánea, que aplicó a muebles y cerámicas, participando de varias ediciones del Salón Nacional de Artes Decorativas, iniciado en 1918, como asimismo de otros eventos como los salones comunales de Artes Industriales y Aplicadas en los años 20. Estos certámenes, apenas referidos en las estandarizadas y repetitivas “historias” del arte argentino, significaron, junto a otros emprendimientos, verdaderos caldos de cultivo de una modernidad autóctona. No por nada, otro ilustre platense como fue Emilio Pettoruti, ya consumada su legendaria presentación en Witcomb en 1924, participó de ese tipo de iniciativas con sus mosaicos y diseños.
En La Plata, y dentro de las vertientes prehispanistas, fue indudable precursor Atilio Boveri, quien, entre otras realizaciones, diseñó al completo el salón-biblioteca (con su mobiliario indigenista y orientalista) de la residencia del diputado nacional Horacio B. Oyhanarte. Este trabajo sería vívamente elogiado por ese personaje fundamental para la modernidad platense que fue Pedro V. Blake, decisivo en el afianzamiento de la trayectoria de Travascio. De hecho, éste realizó los dibujos para La quietud de la fronda (1921), libro de Blake con el que Travascio iniciaría una destacada trayectoria como ilustrador, que tendría punto culminante en los futuristas dibujos tanto de Antena. 22 poemas contemporáneos, de Marcos Fingerit, publicado por la editorial Tor en 1929, como del menos conocido Poemas para el sueño de Blanca de Emilia A. de Pereyra, editado en 1932, poco antes del fallecimiento de Travascio, recién cumplidos sus 38 años de edad.
Otras actividades vinculadas al diseño gráfico como las ilustraciones para revistas, el diseño de carteles y otros medios publicitarios, dibujos, y por supuesto un amplio acervo de pinturas, por las que alcanzaría reconocimiento en los años 20, en publicaciones tan emblemáticas como la vanguardista Martín Fierro, forman parte, junto a reproducción de recortes de prensa y documentación personal de época, de una tarea notable y dotada de sensibilidad, que consideramos un modelo plausible de ser aplicado a tantos artistas que aun carecen de la merecida revalorización. Esa que ya hoy Adolfo Travascio, a través del presente blog, comienza a afianzar a partir del entusiasmo y el compromiso de sus herederos.
Prof. Rodrigo Gutiérrez Viñuales (Universidad de Granada)